Maschinenfabrik Berthold Hermle AGMaschinenfabrik Berthold Hermle AG

From one to another!
User reports

AUTOMATIZACIÓN A PESAR DE TODOS LOS OBSTÁCULOS.

01.04.2020

Piesslinger es especialista en el refinado de aluminio.

Hermle le prestó su ayuda en la automatización de la fabricación de piezas y demostró que tolerancias diferentes y superficies difíciles no tienen por qué ser un obstáculo para el mecanizado sin operadores.

La empresa Piesslinger es una de las más antiguas de Austria. Sus orígenes se remontan a una herrería fundada en 1553 en la locali­dad de Molln en Alta Austria. En la actualidad, la empresa familiar cuenta con más de 400 empleados y se especializa en componen­tes de aluminio y tecnologías de superficies.

En la división de componentes de aluminio, tiene en plantilla unos 90 empleados que se ocupan principalmente del mecanizado mecá­nico del aluminio a partir de perfiles y chapa. Sus clientes provie­nen de los sectores sanitario, tecnología clínica, deportes y siste­mas de sonido. "La mayor parte de lo que fabricamos es para un sector de precios elevados. Los encargos grandes alcanzan como máximo las 100.000 unidades al año, mientras que los lotes típicos suelen estar entre 200 y 1.000 unidades", explica Roland Hackl, director de división de Componentes de Aluminio en Piesslinger. En su opinión, su punto fuerte radica en las variadas opciones de fa­bricación, desde el arranque de viruta, pasando por el punzonado, plegado o achaflanado hasta los acabados de superficies como el rectificado, pulido o cepillado, revestimiento de polvo o anodizado.

 

La célula robotizada se controla con un ordenador piloto.

FORTALEZA GRACIAS AL PROYECTO DE AUTOMATIZACIÓN

Hace tres años, para seguir siendo competitivos con el mecanizado mecánico, Piesslinger decidió introducirse en el mercado de la fa­bricación automatizada de piezas. "Nuestro propósito era fabricar mediante arranque de viruta piezas de chapa o perfiles de manera más rentable gracias a la automatización y, al mismo tiempo, apro­vechar al máximo el nuevo centro de mecanizado", relata Hackl. Lo difícil no era solo resolver el problema de la poca cantidad de pie­zas. "La mayor dificultad de nuestro proyecto la planteaba que nuestros perfiles extruidos presentaban unas tolerancias de ±5/10 milímetros, pero las piezas deben fresarse con una precisión de ±1/10 milímetros. Para salvar estas diferencias de tolerancia, tuvi­mos que echar mano de los dispositivos adecuados y de un con­cepto de sujeción inteligente", explica el director de división.

Hermle convenció a Piesslinger con su concepto madurado basado en soluciones estándar: un C 42 U automatizado con el sistema de robot RS 2. "Decisivas fueron también la buena política de servicio con una alta disponibilidad de piezas de repuesto y la flexibilidad de la solución completa de un único proveedor", alega Roland Hackl para justificar su decisión. Además, la gama de piezas de Piesslinger se adapta como un guante a la nueva solución de Hermle. Lo hace tan bien, que el centro de mecanizado no solo se encarga de los cinco productos pensados previamente, sino de otras piezas más. "Por lo general, mecanizamos un 70-80 % de nuestros componentes en el C 42 U. Por este motivo, nuestra estrategia de fabricación gra­vita cada vez más en torno a la automatización y estamos pensando en adquirir otro C 42", explica Hackl satisfecho.

OBJETIVOS SUPERADOS CON CRECES

En el presente, Piesslinger ya tiene al máximo rendimiento el centro de mecanizado entregado en marzo de 2019 y puede transferir cada vez más componentes al nuevo concepto de fabricación. "La nueva instalación ha sido un hito para nosotros. Con ella hemos dado un gran paso hacia el futuro y garantizado la fabricación automatizada de piezas que, a su vez, ha fortalecido nuestro centro de fabricación", concluye Roland Hackl.

up
arrow up